Nada más conectarme a internet Windows ha decidido que tenía que actualizarse. Todos le conocemos y nunca está lo suficientemente contento consigo mismo y siempre está actualizandose. Luego realmente nadie nota los cambios entre el antes y el después - me refiero a las personas de a pie, no a los informáticos frikis que lo ven todo como en Matrix, cayendo letras y números por todos lados. Es decir, que a mi nunca me ha pasado que, después de una actualización diga: "Huy, pero que bien funciona ahora el Word" o "Pero que salvapantallas más majos que me han aparecido" o "menudo solitario Spider nuevo que tengo" o "que rápido que se inicia ahora el Windows". No, como repito, el Windows es un obseso de actualizarse pero yo jamás notare el cambio.
Así es como ven los informáticos, por si no lo sabíais
Pero ahí no está el problema porque yo, mientras no interfiera con mi vida cotidiana, el Windows puede hacer lo que quiera, ya sea actualizarse o dominar misiles rusos desde mi ordenador. Pero lo peor de todo es que estaba yo acabándome de leer ese artículo bloggero y windows ha decidido algo de lo que también es fan: reiniciarse sin previo aviso.
Eso es otra cosa eu hace Windows, que dice que para que las actualizaciones surtan efecto tiene que reiniciarse (esta vez ni me lo ha preguntado, porque sabe que yo, que no noto el cambio, me da igual que la actualizaciones surtan efecto hoy o dentro de 10 días) Así que allá que se ha reiniciado él sin contar con nadie. Me pregunto que habría pasado si yo estuviese acabando de escribir la segunda parte de la teoría de la relatividad justo en ese preciso instante.